Bares míticos de Málaga

En Málaga nos gusta el buen papeo. Pegarnos una pechá de comida y que esté realmente güena. Pero aunque la gastronomía en la capital ha evolucionado a la par que su oferta cultural, hay bares y restaurantes que desafían al paso del tiempo, que mantienen su esencia y que son, cuando menos, peritas para dejarse caer y echarse una cerveza, un vino o un vermut, como más guste al consumidor.

Algunos de ellos conservan su idiosincrasia de tiempos pasados. Otros, sin embargo, han dado un leve giro para adaptarse a los tiempos que corren. Estos son algunos de los bares más míticos de Málaga. Imprescindibles para ser un auténtico boquerón.

Casa de Guardia

Posiblemente uno de los puntos de reunión míticos: La Antigua Casa de Guardia. Casi cualquier punto de salida de un buen plan comienza aquí, en esta vetusta casa de vinos de 1840. Mantiene su esencia de antigua tasca, donde puedes degustar todo tipo de vinos de la tierra. Un Pajarete, un Moscatel o su vermut, también a un gran nivel. Todo acompañado de unas tapas típicas para ir entrando en materia. El buen ambiente es su secreto. Sabes cuándo entras, pero no cuándo sales ni cómo.

El Pimpi

Ahora es todo un gigante y casi enfocado más al folklore y a la gente que viene de fuera, pero en su interior sigue guardando el secreto que lo ha convertido en lo que ahora es. Rodeado de barriles, con estampas con grandes personajes y con mejores vinos, El Pimpi es ya un paso obligado para visitantes por sus galerías interiores entre patios andaluces o por su terraza colindando con el Teatro Romano. Con acceso a todo tipos de vinos de la tierra, hay que probar sus tapas y sus bocadillitos.

Pimpi Florida

No confundir el Pimpi Florida con El Pimpi del centro de la capital, ya que éste se encuentra en El Palo, un poco alejado del centro. Sin embargo, es uno de los lugares con más magia y encanto de la capital. Su viaje a la diversión y al disfrute está garantizado. Y no es fácil acceder a su “club privado” que sólo abre por las noches. Pequeño, estrecho y selecto, este local cuenta con sólo una barra. Pero su música, su marisco y su encanto lo convierten en un lugar místico. Un buen vino blanco, los bocadillitos de lomo o sus empanadas. Cien por cien malaguita.

Las Merchanas

Si das alguna que otra vuelta no será difícil caer en Las Merchanas. Con claros guiños a la Semana Santa, este local es otro de los puntos de reunión en fechas recurrentes. Económico, con una buena rusa, unas buenas croquetas y con ambiente distendido. ¿Qué puede salir mal?

La Recova

El paso del tiempo no ha alterado la vida de La Recova, que se encuentra a las puertas de la Iglesia de San Juan. Rodeado de enseres antiguos o de artículos ya casi descatalogados, es digno de disfrutar en su mantel y mesa. Para desayunar puedes degustar su típica zurrapa o sobrasada. Después, un picoteo bien acompañado con un exquisito vermut o vinos de la tierra. No dejará indiferente.

El Chinitas

Lugar de culto que también ha conseguido superar el paso del tiempo. Desde 1987, El Chinitas es un clásico en el centro de Málaga. A un paso de la Calle Larios, desde su atalaya se vive y se palpa con entusiasmo la Semana Santa malagueña o la Feria. Además, está decorado con encanto malagueño. Platos de cuchara o un buen pescaito frito, sus manjares.

La Campana

Y otro de los lugares míticos de Málaga es La Campana. Un lugar para tomar un tapeo, para degustar unos vinos o unas cervezas y también como punto de reunión. Su terraza, a pies de la Calle Granada, es un atractivo para viandantes y en sus mesas se puede degustar marisco (a buen precio) y pescaito frito.

Compártelo con un amigo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Dejanos un Comentario

Tu email no será publicado
Tu email no será publicado

Post Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.