La Orquesta Filarmónica de Málaga estará este jueves 19 y viernes 20 en el Teatro Cervantes bajo la batuta de Maximiano Valdés, ambos conciertos a partir de las 20.00 horas.
Quiet city, de Aaron Copland, es una composición escrita en 1939 para trompeta, corno inglés (u oboe) y orquesta de cuerdas, derivada de música incidental destinada a la fallida obra de teatro Ciudad tranquila de Irwin Shaw. El músico reelaboró parte de ella en una composición independiente de diez minutos, estrenándose el 28 de enero de 1941 en Nueva York, a cargo del director Daniel Saidenberg y su admirable Little symphony.
La Tercera Pampeana, Op.24, de Alberto Ginastera, fue compuesta en 1954, cerrando su trilogía inspirada en las llanuras argentinas. Dedicada a la Orquesta de Louisville, se centra en la naturaleza y paisajes de la pampa. Sus tres movimientos exploran desde la introspección de su adagio contemplativo hasta la energía del scherzo, impetuosamente. El largo con poetica esaltazione, pese a que apunta un tema dodecafónico, se desarrolla libremente, culminando con un clímax y un misterioso fundido final. Constituye un ejemplo estilístico del “nacionalismo subjetivo” de Ginastera, donde lo folclórico se eleva a una expresión más universal.
Sergéi Prokófiev compuso su Quinta sinfonía en el verano de 1944. Tras consolidar su reputación y trasladarse a Moscú con apoyo financiero, la obra surgió de ideas musicales previas, especialmente de su anterior sinfonía. Concebida como un “himno al hombre libre y feliz”, se estrenó el 13 de enero de 1945 en el Gran Salón del Conservatorio de Moscú por la Orquesta Sinfónica Estatal de la URSS, dirigida por el propio Prokófiev, en un contexto histórico marcado por el avance del Ejército Rojo hacia Alemania. Recibida con entusiasmo, se convirtió en una de las obras más populares de Prokófiev y rápidamente se incorporó al repertorio sinfónico internacional.